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La sonrisa alegre de Matilde

Matilde vivió hace un par de siglos, nadie sabe su apellido, nunca tuvo familia conocida, era viuda y vivía sola junto a su hija Mónica. Su casa era una granja vieja, con techos altos y ventanas amplias, rodeada de verde y campo labrado, ella misma lo había labrado con sus manos cada madrugada, y se encargaba junto con su hija, de cuidar a cada animal que ellas críaban, con paciencia. Matilde tenía 28 años, era joven aún, había enviudado hace ya cinco años, cuando Mónica cumplió cinco, casi no recordaba mucho a Mariano, su esposo, prefería mantener el recuerdo para sus días tristes, y por ahora no tenía tiempo de andar triste. Aquella era una mañana de invierno, la casa de Matilde se calentaba con la temperatura de la cocina de leña - Agosto siempre fue un  mes muy frío en la villa -, Mónica ayudaba con la juntada de leña por las tardes, apilaba los maderos y ramas secas y los dejaba cerca de la cocina. Matilde tomaba la leña suficiente para calentar agua y preparar la comida, e...

La corrupción en el sistema de salud pública no es sólo un asunto de funcionarios.

En estos dias los medios de comunicación y las redes sociales han inundado el espacio social con información, denuncias y demás, todo en referencia al escándalo asociado a la preventa de servicios de salud pública por parte de un asesor presidencial. Hay pruebas indiscutibles de qué, este asesor estaba negociando los servicios del Estado para beneficiar sus bolsillos y los de sus conocidos; esto, como muchos de los que hemos pasado por los servicios brindados por el estado, ya sea como usuarios y/o como trabajadores sabemos, no es cosa de este gobierno, ni es circunstancia novedosa, esto es el pan de cada día; a todo esto solemos llamarle burocracia a veces, y equivocadamente, por supuesto. Esta falta de transparencia, como se le llama internacionalmente, no es otra cosa que un asalto, un robo, una vil sustracción de los recursos del Estado, qué ojo, no son del estado, si no de todos los contribuyentes del estado, es decir, es dinero de todos nosotros, los ciudadanos que pagamos impue...

Y un día, el presidente y sus ministros vivieron por un momento en el Perú

Esa mañana se avisoraba tranquila y apacible, nada parecía presagiar la tragedia aquella que más adelante relataremos. Era un lunes cualquiera, de aquellos que huelen a resaca mañanera, el Perú y Lima se levantaban con flojera inalcanzable y las tripas de la ciudad empezaban a llenarse de carros viejos y lentos, arrasados por taxistas que presurosos querían ganar más que una carrera, un rally. El presidente esa noche tuvo una pesadilla, se cayó de la cama asustado, en sus sueños se le había aparecido un ángel con cuernos y le había anunciado que un ateroma aórtico iba a acabar con su vida producto de una obesidad morbida, que en sueños insisto, lo asustó al extremo de despertarlo subitamente. El presidente agarró el celular, bueno el iPhone, y llamó a su primer ministro y vaya coincidencia, había tenido el mismo sueño y ambos asustados convocaron a una reunión de emergencia a todos los ministros. Pero había una indicación importante para la reunión, todos debpian venir vistiendo r...